"La quietud  de aquellas cosas  que están siempre a un paso de todo lo íntimo, a un paso dentro o fuera, el temblor de las almas y los mitos que nos agrietan, una y otra vez la búsqueda, de todo eso que nos une y nos aleja, somos  visitantes de nuestros propias ropas, de nuestros hábitos  y nuestros hábitat, aparentemente blindados tras frágiles y complejas señas y signos”